Ya conoces el celebérrimo lechazo asado. Sin duda es el plato más emblemático de esta región, parte fundamental de la propia cultura de Segovia. La gastronomía segoviana se enmarca en la tradición culinaria castellana, que tiene entre sus bases el asado.

El asado, más que una técnica

La cocción de los alimentos en horno de leña es en Castilla y León, y en Segovia en particular, mucho más que una técnica culinaria. El asado es parte intrínseca de nuestra tradición culinaria, una técnica convertida en carácter y en una forma de ser. Y lo es desde hace milenios, cuando los romanos introdujeron esta técnica en torno al 150 a. C. Desde entonces, el asado en hornos de leña de encina ha sido un emblema regional del que dan testimonio múltiples fuentes históricas y literarias.

Hoy, comer un asado no es algo de todos los días y por eso se ha convertido en sinónimo de día especial, de celebración y de las fiestas populares y familiares. En Segovia no hay boda sin asado.

Más allá del cochinillo

El asado castellano es más que una técnica, sí, pero también es mucho más que cochinillo. Las carnes asadas son fundamentales tanto en los restaurantes en Segovia que apuestan por lo tradicional como en los que parten del arraigo para elaborar platos vanguardistas.

Aunque el lechazo o cochinillo de Segovia se ha convertido en un embajador de nuestra gastronomía, los segovianos sabemos que el horno de leña tiene más exquisiteces que ofrecer, como el cordero, el cabrito o las aves de corral y de caza.

Todas esas carnes se benefician del efecto del asado: un interior meloso, tierno, delicado y suave; y una corteza exterior crujiente, dorada, atractiva, sugerente. Una delicia que podrás disfrutar en La Portada de Mediodía (Torrecaballeros, Segovia) donde respetamos y recreamos la tradición segoviana del asado y la llevamos a otro nivel.